La Custodia compartida, a veces, no funciona. La mala relación entre los progenitores, las nuevas parejas, la distancia entre domicilios, las distintas formas de vida, la pre-adolescencia o adolescencia… Muchas son las razones que pueden llevarnos a pensar que, en algunos casos, no funciona.
Para solucionarlo lo primero que aconsejamos es acudir a mediación familiar y valorar otros modelos/formas de compartir el tiempo con los hijos. Si no se consigue, siempre quedará abierta la vía judicial.
Los menores tienen derecho a ser escuchados. A partir de los 11 años y cuando tienen suficiente madurez, pueden hablar delante del juez -exploración del menor- y manifestar sus deseos y opiniones. No es definitivo, pero será una prueba más y una prueba muy importante, siempre que sus razones no respondan a una manipulación previa y/o a términos egoístas o infantiles.
Como siempre decimos, CONSULTA si tienes dudas sobre este tema.